Entre el lunes 9 y el viernes 13 de marzo el clero de Talca vivió un retiro espiritual en la casa de ejercicios San Alberto Hurtado de Vilches.
En un clima de reflexión y fraternidad se desarrolló este retiro para los sacerdotes de la Diócesis de Talca, organizado por el equipo de la Vicaría del Clero.
La instancia fue guiada por el sacerdote jesuita Óscar Ávila Pardo, quien trabaja en el Colegio San Ignacio de Concepción, es coordinador de Conferre en esa arquidiócesis y acompaña la Red Mundial de Oración del Papa.
El religioso explicó que “la idea de poder dar este retiro al clero de Talca era principalmente poder ver desde la experiencia sacerdotal, cómo nosotros vamos viviendo el sacerdocio en el día a día, partiendo del amarre que podemos tener cada uno de nosotros con el corazón de Jesús y desde allí poder orientar nuestra vida sacerdotal”.
“En las meditaciones he apuntado a alguna dificultad que hemos podido tener en el ejercicio del sacerdocio, y desde ahí les he compartido algunos textos bíblicos que les ayuden a la meditación, a la reflexión de cada uno”.
El padre Óscar Ávila valoró la oportunidad y la necesidad de tener este tipo de experiencias.
“No solo los sacerdotes, todas las personas necesitamos parar en determinado momento para poder reorientarnos. Algunos lo hacen en vacaciones, dicen recargué las pilas. En el caso nuestro como sacerdotes necesitamos parar y rencontrarnos con el que nos llama, con el Dios que nos llama”.
Enfatizó que es poder “revincularnos con este Dios que nos llamó al sacerdocio y que nos tiene en el ministerio, y desde esa perspectiva poder tener estos días como de encuentro personal con el Señor. Es volver como al amor primero, como lo dice en el Apocalipsis, y desde allí refundarnos y replantearnos cuál va a ser el trabajo o cómo queremos vivir este año pastoral que se nos presenta”.
La semana de retiro de los sacerdotes de Talca contempló en la tarde del jueves una hermosa liturgia penitencial e imposición de cenizas, como momento para encontrarse con la misericordia del Señor.