Más de 160 agentes pastorales participaron en la primera jornada del IV Ciclo Teológico Pastoral “Ven, Espíritu Santo”, organizado por la Vicaría Pastoral de la Diócesis de Talca, la Pastoral Universitaria UCM y la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas de la UCM.
El primer encuentro se realizó este lunes 04 de mayo, a las 19:00 horas, en el Aula Magna del Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule, congregando a más de 160 agentes pastorales, estudiantes y miembros de diversas comunidades.
La jornada comenzó con las palabras de bienvenida del obispo de la Diócesis de Talca, monseñor Galo Fernández, quien valoró la instancia formativa y animó a los presentes a profundizar en su fe en medio de los desafíos actuales: “Estoy convencido que en este tiempo de tantas transformaciones no podemos quedarnos un poco pasivos, queriendo simplemente repetir lo que siempre hemos hecho, sino que estamos urgidos a crecer en nuestra formación seria, profunda, consistente de tal manera de poder dar razón de nuestra esperanza en el mundo que estamos”.
Asimismo, agradeció la iniciativa impulsada por la Pastoral Universitaria y la alianza con la universidad, destacando la importancia de estos espacios para la Iglesia local.
Por su parte, el rector de la UCM, Claudio Rojas Miño, también dirigió unas palabras a los asistentes, subrayando la continuidad y el impacto de esta instancia formativa: “Estamos contentos. Ya es el cuarto ciclo que se realiza de forma consecutiva (…) uno de los resultados más atrayentes para nosotros como universidad es poder recibirlos y estar en comunión con nuestra Iglesia, en una instancia que es muy hermosa”.
El Espíritu, la misión y la diversidad cultural
La exposición principal estuvo a cargo del padre Ignacio Pizarro, doctor en Teología Bíblica, profesor adjunto de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien abordó el tema “El Espíritu, la misión y la diversidad cultural”, inspirado en el relato de la Torre de Babel (Gn 11,8).
Durante su intervención, el presbítero propuso una lectura teológica del texto bíblico a la luz del leccionario de la Vigilia de Pentecostés, destacando cómo este pasaje invita a comprender la acción de Dios en medio de la diversidad de los pueblos.
“Quise hacer una propuesta de la primera lectura que el leccionario propone para la misa de la vigilia de Pentecostés, que es el relato de la Torre de Babel, y cómo este relato es una invitación a ver cómo Dios busca ser el Dios de todas las naciones”.
Además, subrayó la relevancia de generar instancias formativas que permitan profundizar en la riqueza de la fe y en la correcta interpretación de la Sagrada Escritura: “Nuestra fe es muy rica, es profunda, y estos espacios nos ayudan a ver lo sólida que es. También nos ayudan para la misión (…) es muy importante aprender a leer la Biblia, cómo interpretarla, sus géneros literarios, y eso no se hace intuitivamente; necesita formación, y espacios como este ayudan mucho”.
Tras la ponencia, se desarrolló una ronda de preguntas, donde los participantes pudieron dialogar y profundizar en los contenidos expuestos, evidenciando el interés y compromiso de los asistentes. La jornada concluyó con un espacio de compartir fraterno, fortaleciendo la dimensión comunitaria del encuentro.
Desde la organización agradecieron la alta convocatoria y la activa participación en esta primera sesión, que marca el inicio de un camino formativo centrado en la acción del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia. Finalmente, se extendió la invitación para la segunda jornada del ciclo, que se realizará el próximo lunes 11 de mayo a las 19:00 horas, en el Aula Magna del Campus San Miguel, donde el presbítero Pablo Arteaga abordará el tema “Los carismas del Espíritu Santo en la edificación de la Iglesia”.