La comunidad de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Vichuquén recibirá este sábado 29 de agosto a peregrinos de distintas comunidades de la Zona Costa, en una jornada de encuentro, oración y fraternidad que se enmarca en la celebración de los 100 años de la Diócesis de Talca.
El sábado 29 de agosto, Vichuquén será nuevamente punto de encuentro para las comunidades de la costa de la Diócesis de Talca, con la realización del segundo Encuentro Diocesano en la Zona Costa, una iniciativa que nació el año pasado en el contexto de la celebración del centenario diocesano y que, debido a la positiva experiencia vivida, busca consolidarse como un espacio de encuentro y celebración.
La jornada comenzará a las 09:30 horas, con la acogida de los peregrinos en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde se ofrecerá mate, café, tortillas y sopaipillas, generando un espacio de conversación y fraternidad en torno a braseros. Posteriormente, a las 11:00 horas, se realizará una procesión por las calles del pueblo, para continuar a las 12:00 horas con la Eucaristía. La jornada finalizará con un almuerzo fraterno compartido a partir de las 13:30 horas.
El diácono Manuel Rivera, encargado parroquial de Vichuquén, explicó que la decisión de repetir este encuentro surgió precisamente de la experiencia del 2025.
“Este encuentro parte un poco del deseo de poder repetir la celebración del año pasado, inmediatamente empezaron a escucharse voces que todo había sido muy bonito, muy acogedor, muy agradable, el ambiente, el lugar, todo eso, que se tenía que repetir. En todos los encuentros se volvía a decir y a repetir que este encuentro teníamos que volver a realizarlo en el marco de la celebración de los 100 años y esa era la idea de principio.”
En esta segunda versión, la propuesta busca además dar un nuevo sentido a algunos de los momentos vividos durante el encuentro anterior. Si el año pasado la procesión estuvo marcada por distintas estaciones de petición de perdón (por la invisibilización de las mujeres, los pueblos originarios, los migrantes, el cuidado de la casa común y otros ámbitos de la vida eclesial), este año la invitación será a dar gracias por los frutos y avances que han surgido en estos ámbitos.
La procesión recorrerá el pequeño pueblo de Vichuquén y contemplará momentos de oración y reflexión, acompañados por los pifaneros de Lora, cuya presencia busca aportar un elemento propio de la identidad cultural de la zona costera.
La organización de la jornada está siendo asumida principalmente por la comunidad parroquial, que se encuentra preparando la acogida de los peregrinos, la celebración eucarística y el posterior almuerzo fraterno. Además, se espera que quienes participen puedan conocer algunos de los atractivos del pueblo, así lo indicó Manuel Rivera.
“Nosotros vamos a tener algunas cosas, entre ellos consomé para compartir con la gente y además el pueblo va a estar abierto a los peregrinos, por ejemplo, el museo, otros lugares que se pueden visitar, tiendas de artesanía, caminar y recorrer el pueblo, es pequeño así que en poco tiempo se recorre. Y la gente si quiere también visitar, por ejemplo, el lago, el mirador, ir a Llico y todas esas cosas, la idea es que puedan conocer las bellezas de esta zona pastoral”.
Durante la jornada también se vivirá un momento conmemorativo por los 100 años de la Diócesis de Talca, mediante el descubrimiento de una placa instalada como recuerdo de este aniversario. Así, Vichuquén volverá a abrir sus puertas a las comunidades de la diócesis, en una jornada que busca unir fe, memoria, cultura, oración y fraternidad.