La Pastoral Carcelaria realizará el sábado 21 de noviembre, desde las 18:00 horas, una nueva versión de este encuentro junto al Centro de Cumplimiento Penitenciario de Talca.
Bajo el lema “Una justicia que restaura, una comunidad que abraza”, la Pastoral Carcelaria de Talca invita a la comunidad a participar de una nueva versión de la actividad “Canto y Abrazo de Esperanza por nuestros hermanos encarcelados”, que se desarrollará el sábado 21 de noviembre, a partir de las 18:00 horas, en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Talca, ubicado en calle 3 Norte, entre 2 y 3 Poniente.
Esta iniciativa busca generar un encuentro entre las personas privadas de libertad y la sociedad, promoviendo la dignidad humana, la fraternidad y la posibilidad de reconstruir vínculos. A través del canto y un gesto comunitario de abrazo en torno al recinto penitenciario, se quiere transmitir un mensaje de cercanía y esperanza a quienes viven la experiencia de la privación de libertad.
Felipe Sepúlveda, coordinador de la Pastoral Carcelaria de la Diócesis de Talca, explicó que el objetivo principal es “poder generar comunión entre los hermanos privados de libertad y la sociedad en general, dando espacio a la dignidad de los internos, en la cual vamos a poder rodear la cárcel y abrazarnos como sociedad, entregándoles un mensaje de esperanza”.
En ese sentido, destacó la importancia de que la comunidad se haga presente: “Queremos que los internos descubran y sientan que afuera de las paredes de la cárcel hay gente que los siente a ellos como humanos, los siente hijos de Dios y hermanos en Cristo. Y que también puedan sentir que hay gente que cree en ellos, en el cambio y que este cambio se genera por el encuentro con Jesús”, señaló.
La convocatoria está abierta a toda la sociedad, tanto a personas creyentes como no creyentes, familiares de internos, exinternos, y personas que hayan tenido algún tipo de conflicto con quienes hoy se encuentran privados de libertad. La intención es que sea un espacio amplio de encuentro, donde todos puedan expresar su compromiso con una sociedad más fraterna y justa.
Felipe Sepúlveda también hizo un llamado a comprender que la justicia no debe limitarse al castigo, sino que debe abrir caminos.
“Nosotros también tenemos que involucrarnos en la solución de los conflictos y la reconstrucción de los vínculos, ya que creemos que la justicia tiene que ser restaurativa, que no solamente debe castigar a quien cometió el delito, sino que debe ser capaz de reconocer el daño, que los muchachos asuman sus responsabilidades y finalmente puedan reparar y reconstruir sus relaciones, ya sea con sus víctimas y con sus familias”, expresó.
Finalmente, el coordinador reiteró la invitación a las comunidades y a la sociedad en general a sumarse a esta jornada, participando con alegría y compromiso de un encuentro que busca recordar que siempre es posible cambiar y recuperar los vínculos.