El encuentro, realizado el lunes 7 de septiembre en el Centro de Extensión de la UCM en Curicó, contó con la exposición del padre Pablo Arteaga, quien profundizó en los carismas del Espíritu Santo y su aporte a la edificación de la Iglesia.
A las 19:00 horas del lunes 7 de septiembre se realizó la segunda jornada del IV Ciclo Teológico-Pastoral “Ven, Espíritu Santo. Filiación adoptiva y carismas”, en esta oportunidad el encuentro tuvo como expositor al padre Pablo Arteaga, doctor en Teología Dogmática y académico de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien presentó la ponencia “Los carismas del Espíritu Santo en la edificación de la Iglesia”.
Luego de la bienvenida y presentación del expositor, el sacerdote desarrolló su reflexión, profundizando en la manera en que los dones que el Espíritu Santo concede a cada persona están llamados a contribuir al crecimiento de la Iglesia y al servicio de los demás.
“Una idea muy central y muy importante es comprender que los carismas no son para mi beneficio personal, sino que para el bien de los demás. Así que si hemos recibido un carisma que Dios nos regala, es para que hagamos el bien a las personas que más lo necesitan”, expresó el sacerdote.
Un espacio para dialogar y profundizar
Uno de los momentos destacados de la jornada fue el espacio de preguntas, donde los asistentes pudieron interactuar directamente con el expositor y plantear sus inquietudes a partir de lo escuchado durante la ponencia. El padre Pablo valoró especialmente esta instancia y la participación de quienes asistieron al encuentro.
“Estoy muy sorprendido y muy agradecido por la atención que tuvieron. Fueron muchos los que estaban presentes y, al finalizar la conferencia, hubo muchas preguntas muy interesantes. Así que gracias a todos los que pudieron estar presentes”.
Al finalizar la exposición y el espacio de conversación con los participantes, el obispo de la Diócesis de Talca, monseñor Galo Fernández, dirigió unas palabras, expresando su alegría y agradecimiento por la realización de este ciclo.
“Yo quiero expresar el agradecimiento y alegrarme de esta experiencia, tanto por la participación rica, diversa. Cuando escuchábamos poder saludar a algunos, reconocer de qué comunidad vienen, otros que son propiamente más del mundo universitario. Me encanta mucho este encuentro donde hay agentes pastorales de diversos espacios y comunidades y también miembros de la universidad, en este espacio poder crecer nuestra fe”.
“Me gusta descubrir más vivamente cómo la Iglesia está llamada a ser carismática. Y una Iglesia carismática es la que reconoce que cada uno tiene carismas (...) Pienso que la tarea de la educación en gran medida es la tarea de ayudar a descubrir los carismas de las personas. Carismas que están regalados por Dios para ser puestos al servicio del bien de la comunidad”, agregó nuestro pastor.
La jornada finalizó con un espacio de compartir y convivencia entre los participantes, fortaleciendo el espíritu fraterno que ha marcado este ciclo de formación.
Finalmente, se extendió la invitación al tercer y último encuentro, que se realizará el lunes 28 de septiembre, instancia en la que se presentará un documental con motivo de los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad.